Su nombre proviene de del latín titio: ‘tizón’, ‘tea’, ‘antorcha’,’hachón’ y es una tradición pagana que comienza unos días antes del solsticio de invierno y que poco a poco ha ido incorporándose a las fiestas Navideñas.
En un principio el Tió no era más que un tronco bien grande, que se quemaba en el hogar el día de Noche Buena, a fin de calentar bien la casa, y por ser un día especial, en la mesa se obsequiaba a los presentes con turrones, “neulas” (barquillos) y confites.
Con el tiempo, este tronco se convirtió en un ser mágico que "vivía" por unos días en las cocinas, bien abrigado y alimentado. El día de Nochebuena, después de cenar y antes de la Misa del Gallo la familia se colocaba alrededor del Tió, y éste era golpeado con un bastón mientras se cantaba una pegadiza canción popular. De debajo de la manta que lo abrigaba, el Tió iba “cagando” pequeños regalos (normalmente dulces, barquillos, turrón, etc.) los cuales dejaban bien surtidos a los niños para todas las fiestas.

Bien pronto, esta característica de animal fantástico se refuerza al dibujarle al tronco una cara picarona, ponerle su barretina y unas patitas delante, y éste es el Tío que podemos encontrar hoy día en las ciudades, un tronco de unos 30-35 cm presente en la mayoría de hogares de Cataluña.
El Caga Tió ha conservado todo un ritual tradicional, los niños por unos días lo han de cuidar, abrigándolo con una manta y dándole de comer, cuanto más mejor, así será mas generoso con sus regalos, si bien éstos siguen siendo regalos pequeños y chucherías, dejando los regalos importantes para el día de Reyes.
Y como no!!! También tiene su leyenda:
El Tió era el tronco más gordo que tenían los pastores en el fuego la noche en que nació Jesús, y enfadado uno de los pastores por ser pobre y no tener nada que ofrecer al niño en su visita, arremetió a golpes de bastón al ascua encendida que comenzó a soltar chispas entre las cuales aparecieron los obsequios que pudo llevar a Jesús.
Esta es la canción que cantaban mis hijos en mi casa (aunque hay otras versiones) y que yo recuerdo haberla cantado en la guardería cuando era pequeña.
Caga tió -caga tió-
tió de Nadal -tió de Navidad-
no caguis arangades -no cagues arenques-
que són massa salades -que son demasiado salados-
caga torrons -caga turrones-
que són més bons -que son más buenos-
Caga tió!! -caga tió-
Caga tió!!
Nos daban unas cucharas de madera, que la "señorita" nos adornaba con lazos de colores y con ellas apalizabamos al pobre Tió esperando nuestro regalito.
Lo encontré en la red..... Lo hice un poco a ojo, pero ha quedado gracioso ¿verdad?